Hola a todos, soy Carla Gómez y quiero contarles mi historia porque sé que muchas mujeres como yo se sienten solas o sin opciones. Yo tengo 31 años, soy mamá soltera de una niña de 8 años, y vivo (bueno, vivía) en Ecatepec, Estado de México.

Durante años trabajé en una tienda, a veces de niñera, a veces vendiendo cosas por catálogo. El dinero no alcanzaba. Y aunque tenía muchas ganas de salir adelante, siempre pensaba: “Nadie te va a querer contratar si no terminaste la secundaria y eres mamá”.
Un día vi una publicación de Immigration North en Facebook. Decía que había trabajos para personas con pocos estudios. Me dio miedo, pero pregunté. Desde el principio me trataron muy bien, me hablaron con palabras sencillas, y me dieron confianza.
Me ayudaron a juntar mis papeles, me explicaron cómo funcionaba lo de la visa, y me prepararon para una oferta de trabajo en una planta cárnica empacadora en Manitoba, Canadá. ¡Cuando me dijeron que me habían aceptado, lloré de emoción!
El viaje fue duro porque nunca había salido del país. Pero al llegar me recibieron con respeto. Trabajo 8 horas, empacando carne, y aunque es cansado, aquí sí te valoran. Me pagan justo, me dan ropa térmica, y tengo casa con calefacción.
Lo más hermoso fue poder mandar dinero y pagar la escuela completa de mi hija. Incluso estoy viendo cómo traerla el próximo año.
Sé que muchas mujeres sienten que no pueden, pero sí se puede. No necesitas tener carrera, solo el valor de intentarlo. Y con Immigration North, nunca estuve sola.

